martes, 4 de noviembre de 2014

¿la felicidad en una caja de pastillas?


Hola blogger@s!

Espero que esteis disfrutando de esta tarde de martes. Bueno, hoy os voy a hablar de los antidepresivos. Si, algo que en los últimos años se está convirtiendo en una verdadera moda, y mas que nada, aficción de los médicos, pues cada vez recetan más y más este tipo de fármaco.

Voy a comenzar explicando cual sería a grandes rasgos la función de un antidepresivo. Este tipo de fármacos, van a actuar aumentando la producción de serotonina, mas conocida como hormona de la felicidad; se trata de una sustancia química  producida a nivel del cerebro por las neuronas del rafe.

En mi opinión, creo que ultimamente tenemos un poco confundido el concepto de lo que es la depresión.
La vida, como todos sabemos, no es una línea recta, ni un camino de flores; en la vida hay baches, tropiezos, dificultades, que pueden hacer que nos sintamos tristes, desmotivados, o sin ganas aparentes de hacer nada productivo con nuestra vida, pero esto no quiere decir que estemos "deprimidos"; la depresión es mucho mas que esto.

 No puedo decir que sea una experta en este tema, ya que no soy psicóloga, psiquiatra y apenas estoy en segundo de mi carrera, pero por lo que he visto y comprendido a largo de mi vida, creo que en estas etapas de la vida en la que estas más "bajo" es de vital importancia enfrentarte tu mismo a la " enfermedad transitoria" si se le puede llamar enfermedad. Es decir, tener la confianza de que, de la misma manera de que estabas bien y has caído en un pequeño bajón, con esa facilidad vas a salir de el; esta recuperación por ti mismo, sin necesidad de utilizar ningún tipo de fármaco, va a hacer que aumente la confianza en ti para afrontar situaciones futuras. 

Está claro que esto que estoy diciendo no es una tarea fácil, ni mucho menos. Es un proceso lento, duro y a veces de resultados tardíos, pero como dice  el dicho " lo que fácil viene, fácil se va", y esto es lo que aplico al hablar de los antidepresivos.

 Con todo esto no estoy queriendo despreciar estos fármacos, ni mucho menos, ya que a muchas personas les han ayudado a salir de etapas complicadas de su vida. Aún así, hay que decir, que diversos estudios han informado que la efectividad de los antidepresivos ronda el 50%. También hay que decir, que en algunas ocasiones estos fármacos tienen efectos adversos, tales como la farmacodependencia y otras modificaciones a nivel fisiológico como son: trastornos del sueño, subida de peso y síntomas de angustia.

Creo que no debemos dejar de lado las terapias alternativas, ya que en muchos casos dan muy buenos resultados como tratamiento complementario de la depresión, o incluso como único, siempre que el "paciente" ponga de su parte. Algunas  de estas técnicas son el Reiki, las Flores de Bach o el Biomagnetismo;  permiten una recuperacion en ocasiones más lenta, pero sin  duda, más duradera y son producir alteraciones químicas en nuestro organismo.

Me gustaría cerrar esta publicación con unas palabras de Jaime Hales, que dicen lo siguiente: " no todos los que están tristes estarán deprimidos, y por lo tanto, esos entristecidos no deben tomar antidepresivos". Por esto destaca a la medicina natural y a las terapias psicológicas como métodos eficaces para ir en busca de la recuperación.









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