martes, 21 de octubre de 2014

Las caras de las vacunas


Saludos lectores!!



Hoy continuaremos con el tema anterior, las vacunas, pero esta vez hablaremos sobre las diferentes opiniones que esta suscita.





Así, las reacciones adversas en la administración de las vacunas pueden deberse a diversos factores.

Según la clasificación de la OMS, se pueden dividir en  reacciones inducidas por la propia vacuna, reacciones debidas al procedimiento realizado, al zar o incluso a factores desconocidos.

En cuanto a las reacciones causadas por el propio procedimiento destaca:
1.  Errores en la prescripción y planificación a seguir.

2. Errores en el almacenamiento  y en su conservación: al utilizar materiales o productos contaminados  o mal conservados, puede provocar una infección local, incluso una generalizada o incluso una infección por transmisión sanguínea, como el VIH o la hepatitis B.


3. Errores en la manipulación y preparación de vacunas: se puede deber  a errores en  el reemplazo  o en la dilución, acabando por provocar abscesos locales  o incluso la muerte.


4. Errores en la técnica utilizada: inyección en el lugar equivocado o su administración incorrecta administrándolo en un lugar diferente al aconsejado. Pudiendo provocar lesiones en el nervio ciático al aplicarla en el espacio equivocado.

Por otro lado las vacunas se encontrarán contraindicadas en los siguientes casos:

Cuando se produce una reacción anafiláctica a una dosis previa o cuando  se presenta una reacción a alguno de sus componentes.

 Además la edad también va a ser un factor a tener en cuenta, puesto que las vacunas triple víricas van a estar contraindicadas en bebés de menos de 12 meses, porque pueden interferir con los anticuerpos de la madre y puede que no se produzca la respuesta inmunológica por completo.

Así en el embarazo también se va a encontrar contraindicado la  administracción de virus vivos, que pueden afectar al desarrollo normal del feto.

En personas inmunodeprimidas tampoco se les podrá administrar vacunas con gérmenes vivos, ya que estos podrían desarrollar la enfermedad  de forma grave, así el resto de vacunas pueden administrarse, pero provocan normalmente un estímulo bajo de la respuesta inmunológica y necesitarán una dosis más alta.

Y por último decir que las vacunas no deben aplicarse cuando se estén desarrollando infecciones agudas graves y moderadas.

Para finalizar expondremos algunas dudas más comunes.

¿Podré vacunar a mi hijo durante la lactancia?

Por supuesto ya que no existe riesgo ni para la madre ni para el bebé.

¿Podré vacunar a un bebé prematuro?

En este caso no se produce ningún cambio, sólo si la madre es seronegativa a hepatitis B y el bebé tiene un peso menor de 2000gramos, se pondrá la primera dosis de la vacuna de la hepatitis B al primer mes de vida.


Si tenéis alguna duda o pregunta sobre este tema no dudéis en escribirnos un comentario e intentaremos solucionarlo.

Muchas gracias y hasta el próximo día!!

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