Una vez que entras en el mundo hospitalario te das cuenta de que los chismes están a la orden del día. Que si este paciente tiene esto porque hizo aquello...y así, sin ni siquiera ese paciente "pertenecerte".
Y es que a todos nos gusta saber pero...¿hasta que punto el saber es legal?
Como todos sabéis en el ámbito sanitario, igual que en otras profesiones, existe lo que se denomina secreto profesional.
El secreto profesional nos obliga por ley a guardar silencio con otras personas que no sean el doliente de lo que le ocurre a nuestro paciente y de sus circunstancias. Así, abarcamos nuestros allegados, demás equipo sanitario e incluso personas cercanas al paciente.
Por lo tanto, si nos regimos por la estricta ley en realidad en esas confesiones entre cafés estamos sobrepasando lo que la justicia nos permite.
Deberíamos reflexionar sobre lo que para nosotros son banalidades, puros cotilleos, que puede significar mucho para nuestro paciente y debemos respetar su intimidad.
En este caso deberíamos ponernos en la piel del paciente y pensar qué nos parecería a nosotros si por el contrario fueran nuestras intimidades las que se fueran comentando por ahí. Por eso, hay que ser respetuosos y recordar que estamos OBLIGADOS por ley a hacerlo y callar lo que le sucede a nuestro paciente a CUALQUIERA que no sea el propio doliente.
Aquí os dejo un vídeo muy ilustrativo que encontré en Youtube de unos alumnos de Medicina y que además tiene un toque humorístico.
QUE LO DISFRUTÉIS.
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